La reciente llamada de Claudia Sheinbaum al despacho de Donald Trump puso una pausa a las amenazas arancelarias para México. Esta negociación, de último minuto y cara a cara entre mandatarios, es un ejemplo de cómo se ha ido moldeando la relación diplomática en medio de la guerra desatada por Trump. Un frente que ya dura más de ocho meses entre constantes amagos sobre la imposición de aranceles si no se cumplen sus condiciones en políticas de seguridad, narcotráfico y migración.

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