La tarde de este martes, Susan Saravia, una mujer de 22 años, estudiante de la carrera de Derecho en la Universidad Autónoma de Campeche, decidió plantarse ante una cámara y dejar el anonimato que ella y su madre, Liz Rodríguez, habían acordado mantener sobre su verdadero nombre cuando la violación grupal de la que fue víctima se hizo pública. La denuncia que hizo, solo unas horas después del ataque del pasado 31 de marzo —en el que Saravia señala a tres jóvenes, uno de ellos su amigo, vinculados al partido Morena— ha derivado en la detención de uno de ellos, sin que todavía se sepa el paradero de los otros dos. Ángel, Yeshua y Jorge, abusaron sexualmente de ella y, según los testimonios recabados por Susan y su madre, hicieron lo mismo con al menos otras siete mujeres.